¡Somos mujeres sobrevivientes! Cada vez que una habla vamos cortando cadenas de silencio y opresión. Cada vez que una comparte su historia, sabemos que la nuestra puede ser contada. Cada vez que decimos nuestra verdad, el cuerpo empieza a florecer y sonar. Quisiera abrazarlas a todas, mirarles a los ojos y decirles que una mirada, un espacio de escucha, un abrazo basto para empezar me jornada amorosa, liberadora y empoderante sanación.

¡Somos mujeres sobrevivientes! Cada vez que una habla vamos cortando cadenas de silencio y opresión. Cada vez que una comparte su historia, sabemos que la nuestra puede ser contada. Cada vez que decimos nuestra verdad, el cuerpo empieza a florecer y sonar. Quisiera abrazarlas a todas, mirarles a los ojos y decirles que una mirada, un espacio de escucha, un abrazo basto para empezar me jornada amorosa, liberadora y empoderante sanación.